

Reivindicación de Vivian Record
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El Clásico Monarca se presentó como la ocasión perfecta para la reivindicación en la pista de Vivian Record. La potranca mexicana, de la crianza de José María Morera, sufrió 2 reveses de forma consecutiva que calaron hondo en el ánimo de los aficionados.
Primero, la del Handicap de Las Américas, y es que ahí llegó como la gran favorita, y vaya que pocas hembras en la historia se han llevado esta carrera, la más reciente Casty, cuando en 2005 evitó la doble coronación de Abraham Clasic.
Desde entonces, la otra que despertó entusiasmo fue Sevillana, pero cuando fue calada en la prueba grande, fue borrada del mapa, pues no fue siquiera contendiente.
Vivian Record si tuvo que decir en Las Américas, pero al final del día, fundida por llevar pasos impensables para la distancia de 1,900 metros, se quedó relegada a una discretísima quinta plaza.
El Biólogo se consagró y Vivian apagó un poco su estrella.
Unas semanas después llegó el Copa de Oro. Una competencia con características singulares, pues los 2,400 metros se corren una sola vez en el año.
Particularmente no creí que fuera inscrita, pero fue colocada en la barrera, en donde de nueva cuenta salió como la preferida de los aficionados.
Y aquí no fue un tresañero como ocurrió en el Handicap grande, pero sí otro de los caballos que están marcando época en la pista, como es el caso de Free Race.
Y Vivian a conformarse con la segunda posición, o como dicen por ahí, al lugar del primer perdedor.
Hubo de esperar de junio a agosto. Semanas de dolor, y no sé si de sed de revancha, pero es una corredora acostumbrada a ganar.
El Monarca es un clásico de hembras, y a fuerza de ser sinceros, ninguna había enseñado las facultades que desarrolló esta espectacular yegua.
Moni Dancer llegó en la mejor forma de su vida. Wendy, recién ganadora de un clásico, se hizo presente como la típica tresañera que reta a sus mayores.
Eran las que parecían rivales importantes para la ídolo de la loma de sotelo.
Una milla después, o un minuto con cuarenta y dos segundos, la reina arribó a meta sin sombra que le hiciera peligrar la victoria. Moni Dancer saefunda y Wendy cuarta. Un gran esfuerzo puso a Alcatraz en el tercero.
No fueron esos márgenes descomunales del año pasado, pero con sus muy buenos 6 largos, que aquí y en China son marcar territorio de amplia superioridad.
Fue una tarde de lluvia y pista alterada. De rencuentro con el triunfo, pero más allá de eso, de reivindicación con una afición que la hizo su consentida y que la ha seguido fielmente.
Tal vez ella pueda repetir viaje al Caribe, en esta ocasión en pos de la Copa Confraternidad, que es para mayores de 4 años.
El turno de esta competencia es en Venezuela, país que ha sido sitio de buenos resultados de los caballos mexicanos en general, con Canoa como el más reciente triunfador de una competencia allá.
No hay tanto tiempo como parece.
Si Vivian Record quiere el reconocimiento internacional, esta prueba es fundamental.
Y ya estaremos siguiendo de cerca que ocurre, si se deciden a probar otra vez suerte, suerte que les fue adversa el año pasado con las suspicacias sobre Bambera, y la legitimidad de su victoria.
Por cierto que Bambera es Venezolana. Le perdí un poco la huella luego que probó suerte en este año, sin el menor éxito, en la Florida. Pero si anda por ahí, como decimos en México, estaría bueno seguir ese tiro en su segunda edición.
¿O que la parecería?










