Handicap de las Americas

Horizonte, amo y señor del Longines Handicap de Las Américas2012
Horizonte, amo y señor del Longines Handicap de Las Américas2012
Horizonte, amo y señor del Longines Handicap de Las Américas2012

El HANDICAP DE LAS AMERICAS,
MADRE DE TODAS LAS BATALLAS
Los más grandes caballos escribieron páginas de oro en la gran justa hípica.

El Handicap de Las Américas fue, desde su inicio, la carrera cumbre de la hípica mexicana. La actuación de los caballos grandes, brindó emociones sin límite a un público incipiente y así, en la primera justa, cuando el favorito Air Master, que había llegado a México precedido de gran fama, fue relegado hasta la tercera plaza por Step By y Stinging Bee, la primera sorpresa quedó sellada en la mente de los aficionados presentes en las anchurosas graderías del Hipódromo de Las Américas.
Desde ese lejano mayo de 1943 a la fecha, caballos y humanos han sido protagonistas de innumerables hazañas y combates históricos. Estos, en su conjunto, construyeron leyendas, esculpieron gigantes, quienes a su vez, fueron héroes e ídolos de un público ansioso de vivir los momentos históricos de la hípica mexicana.
Triunfos y fracasos nos han hecho vibrar de ansiedad y entusiasmo contenido en los momentos previos a la gran carrera. La victoria o la derrota, según el caso, la frustración del caballo y del hombre por no haber alcanzado sus objetivos en la gran justa, así como el ambiente, la esencia misma de los momentos vividos, colocan al Handicap de Las Américas sobre la raya misma que marca el final de la realidad y se convierte en el umbral de la leyenda.
Así es esta justa, cuya victoria es ansiada por todos. Es la cumbre de la aspiración, de llegar a la altura máxima. Ganar el Handicap de Las Américas lo significa todo, no hay más allá.
Esto lo saben los caballos y los hombres involucrados. Todos perciben antes de la carrera que el ambiente es diferente, tenso, espeso, tanto que se puede cortar con un cuchillo en un desesperado intento para atisbar, por esa hendidura abierta por la misma ansiedad, algo de un futuro inmediato, que está ahí, a solamente unos minutos de distancia en el tiempo.

Sin embargo, esto es inútil, pues nadie ha podido aún, que sepamos, adelantarse al tiempo y conocer los sucesos a punto de ocurrir.
Es en esos momentos previos al acontecimiento, en los que el hombre y el caballo deben soportar la presión máxima en su cuerpo, en su mente y en su espíritu. La pista es ancha, abierta. Antes de la carrera está ansiosa, convertida en una mítica Madre-Tierra, con el vientre abierto, dispuesta generosamente a sacrificar su manifiesto esplendor para que ese volcán de emociones surja desde sus entrañas y produzca un espectáculo único, con duración de dos minutos y unos cuantos segundos.
Así es y ha sido el Handicap de Las Américas, y, amigos, esta es su historia:

LOS GRANDES SUCESOS
Ya dijimos en el comienzo de estas líneas que Step By fue el ganador de la primera justa en 1943. En los dos años siguientes, el increíble cierre de Gay Dalton lo condujo a victorias sucesivas. La primera, conducido por Melvin Duhon, sin problemas, sobre Seeing y Riding Light, en tanto que en la segunda tuvo como víctimas a Famous Victory y a Támesis, con Ralph Neves a los estribos.
Con esta carrera, Gay Dalton sentó de una sola vez y para siempre, las bases para el desarrollo de las carreras de caballos en México, pues él, con su arrolladora “personalidad” produjo ese milagro en medio de un tambaleante Hipódromo de Las Américas, casi al borde de la quiebra y de un cierre inminente debido a la escasa presencia de un público desinteresado.
Gay Dalton arrastró multitudes y fue convertido en ídolo en muy poco tiempo. Como los grandes héroes, hubo de morir para entrar en la leyenda.
Height O’Land, con Víctor Bovine arriba, derrotó con amplitud a Soldier’s Cap y Blind Flying en 1946. Battle Orphan fue la vencedora de Plucky Flag y el propio Height O’Land con el cubano Fernando Fernández a los estribos, en 1947.
En 1948 y 1949, el honrado Siete Leguas consiguió la segunda dupla en este concierto hípico. En la primera venció al romperécords Jackstraw y Be Fearles, montado por E. Sylvia, en tanto que su segunda victoria, la conducción estuvo a cargo de Enrique Cotero y sus víctimas principales fueron la tremenda Re-Torta, ganadora de la Triple Corona Mexicana el año anterior, así como Montañes, agotado en la recta final.

TARDADO, EL “CHAPARRO DE ORO”
El primer caballo mexicano en ganar el Handicap de Las Américas fue Tardado. Había nacido un 15 de septiembre en la Granja México, situada en la confluencia de la Autopista a Querétaro y la entonces carretera Tlalnepantla Atizapán.
Tardado fue bautizado así por el caballista Alfonso Vaca debido a su tardío nacimiento, pues como es sabido, los potrillos “Pura Sangre” cumplen años el primero de enero, así que su nacimiento debe ser cuando mucho hasta abril o mayo, pues si nacen posteriormente, la desventaja es mucha.
De tal suerte, Tardado no pudo correr como dosañal, pero mucho más tarde, una vez entrado a los cuatro años de vida, todo fue diferente. Sus combates contra los entries de Rancho El Refugio fueron épicos, pues se enfrentó a verdaderas escuadras integradas hasta por cuatro caballos.
Sin embargo, en esta ocasión dio buena cuenta de sus oponentes y al final de la prueba, respondió a plenitud a los requerimientos del jinete Chileno Alejandro Bravo, quien consiguió así la primera de sus seis victorias en esta contienda, pero vayamos por partes.
Tardado superó al norteamericano Lion Rampant y a Re-Torta, la cual terminó aquí su carrera en la pista, pues fue dedicada a la reproducción.
Al año siguiente, o sea, en 1951, Alejandro Bravo obtuvo su segunda victoria en el clásico, pero no fue a lomos de Tardado. Montó en forma exquisita a Flying Disc, de Rancho el Refugio, propiedad de Antonio Díaz Lombardo. Lion Rampant llegó segundo y así conformó el primer uno-dos en la gran justa. Para el morito Red Match fue la tercera posición.
Para el fortachón Don Rebelde fue la victoria 1952. A Enrique “Dumbo” Gracida le correspondió el honor de ser el primer jinete mexicano en llevarse el triunfo. Fue una carrera espectacular, en la cual el orgullo de Rancho El Refugio arremetió con gran potencia en la curva y recta finales bajo un verdadero diluvio. Superó claramente al argentino Flotando y al norteamericano Paul W.
La tercera victoria de Alejandro Bravo se produjo en 1953, pero ahora a bordo nada menos que de Flotando, con Morland y Lincrofter a su vera.

UN DUELO A MUERTE
Para 1954, los señores Pasquel, propietarios de Rancho San Francisco, habían importado varios caballos de los Estados Unidos. Entre ellos estaba nada menos que Scripwriter, así que debido a sus antecedentes fue hecho gran favorito por el público, aunque otro gran caballo, el “Romperrecords” Rafaelito, era su adversario natural.
Dieron la salida, allá en la recta trasera y ambos corceles se trenzaron por la nariz en un duelo que aún recuerdan los viejos aficionados.
Corrieron como uno solo desde el principio y cuando pasaron frente a meta por primera ocasión, mantenían un paso salvaje y su ventaja sobre el pelotón era tremenda.
Continuaron cabeza con cabeza en la primera curva y en la entonces recta del cerro. Scripwriter, con la cabeza adelante y Rafaelito, sin desmayo alguno, le sostenía el paso, aunque en lo alto de la curva final comenzó a ceder terreno.
Scripwriter entró a la recta con un cuerpo de ventaja y logró ampliarla sobre su oponente, pero al llegar a la mitad del tramo final, perdió velocidad y toda la ventaja. Agónico y todo y bajo el mando de las férreas muñecas de Bravo, trató de alcanzar la meta, pero por las afueras, una potranquita nacida en Inglaterra, conducida Por Silvio Quintero, se lanzó por media carretera, al estilo de los grandes campeones. Frente a la pizarra cazó al líder y luego hubo de extremar su esfuerzo hasta el límite para evitar una espeluznante ofensiva de dos caballitos “De Relleno”. Eran Tee Up y Cooper Búster.
La ganadora, de fina raza inglesa, adquirida a gran costo por el caballista Carlos Gómez para su Cuadra San Luis, culminaba así una ilusión concebida años antes: La de ganar el Handicap de Las Américas con una potranca, pues previamente había logrado algo parecido con Re-Torta al llevarse íntegra la Triple corona Mexicana, pero el Handicap de Las Américas era algo grande.
El nombre de la ganadora de esta contienda excepcional era nada menos que Orizaba, la cual fue dedicada a la reproducción, con excelentes resultados, pues tuvo hijos y nietos campeones.
Scripwriter, ávido de venganza, se prepar{o como nunca para la gran justa y bajo las manos sabias de Alejandro Bravo, ganó por ocho largos de ventaja a Obusero, con Rafaelito y Sandy D. empatados en tercer sitio cuarto cuerpos atrás.

De 1956 a 1958 se produjeron triunfos sucesivos para Cuadra Xalapa, de Justo F. Fernández. Fueron con Hold On II, con Enrique Gracida para superar a Obusero y a Comodín. Half Penny II hizo lo propio en el 57, con el malogrado Jorge Núñez como jinete. Asombro y Sandy D. fueron sus principales oponentes.
En 1958, Enrique Medina vino con Malibrán desde el último sitio sobre un mar de fango y superó en los metros finales a Cristian y a Peruano II en una carrera con 17 participantes.
Para la grandulona Lea-B fueron las victorias en 1959 y 1960. La primera, con Silvio Quintero arriba, en tanto que el maestro Alejandro Bravo fue el encargado de guiarla en 1960.
Big Yount, de Cuadra Doris y con Pedro Mares como conductor, superó sin problemas a El Amo y Vikingo en 1963, en tanto al año siguiente, el chileno Molto Bene, con Armando Mejía como jinete, venció en gran batalla a Mi Azabache y a Stringtown Boy.
Este último fue el ganador al año siguiente, con Alejandro Bravo arriba. Fue ésta la sexta y última victoria de Alejandro Bravo en la gran justa. Derrotó ampliamente al veterano Baycho, caballo que llegó lastimado a México, pero al curarse había ascendido desde las carreras de baja reclamación hasta las más importantes. En ese momento llevaba diez triunfos consecutivos y aspiraba a continuar la cadena de éxitos, pero Stringtown Boy y un peso de 133 libras (60.5 kilos) fueron factores insuperables y terminó en segundo sitio, una nariz delante de Plucky Raf, hija de la inmortal Plucky Flag.
Affidávit, conducido por el chileno Eduardo Molina, superó por una nariz al favoritazo Cumbanchero, con Guillermo Gaviria en los lomos, en 1964. Popular, de Gabriel “Chino” Gracida, llegó en tercero.
Montada por el mexicano Carlos Barrera, Sapristí dio la primera victoria en esta prueba, a Cuadra Carrusel, de don Raúl Cano Faro. Fue conseguida por un cuello de ventaja sobre Rafina, con el novel Angel Becerril como jinete. Popular repitió su esfuerzo del año anterior y terminó otra vez en tercer sitio.
Carlos Barrera volvió a ser el jinete triunfante en 1965, ahora a bordo de Sayil, de la Carrusel. Cumbanchero y Cachava llegaron en ese orden.

Roman Luck, con Aureliano Noguez arriba, superó por medio largo a Sayil, el que, agobiado con una carga de 59 kilos, no pudo superar a su adversario, el que llevaba solamente 47 kilos de peso. Six Love llegó en tercero, pero lejos de los dos primeros.
Roman Luck, adquirido en el inbtermedio por don Raúl Cano, logró su segunda victoria en la prueba, con Eduardo Molina como conductor. Las yeguas Helénica y Sedienta llegaron en ese orden.
En 1969 surgió la gran figura de Guadamur, el que se convertiría en ídolo de los aficionados. En esta ocasión a sus tres años de edad y con 51 kilos encima, que incluían la humanidad de Arturo Vallejo, Guadamur ganó el Handicap de Las Américas con ridícula facilidad para engarzar otra joya a la Cuadra Carrusel.
Tolete en 1970, con Gumiel y Fiordo a su vera, abrió un paréntesis entre la primera y segunda victoria de Guadamur, el que retornó triunfante en 1971, con el tapatío Miguel Yáñez en el puente de mando. Su compañero Gañir llegó en segundo, con Candombero en tercero.
Izmir, también de la Carrusel, con Juvenal López Díaz a bordo, vino entre caballos en plena recta final para superar frente a la pizarra a los chilenos Antupillán y Romanticón, en 1971.
Batucada, de Rancho Cuquío, de los hermanos Méndez, invicta en México, con 12 victorias consecutivas, tuvo un desempeño sensacional en esta justa y se llevó amplia victoria sobre Copihue y Carús. Huelga decir que Jesús González, su jinete de las grandes victorias, fue nuevamente su tripulante.
Bingo II se fue de punta a punta en 1974, con Aureliano Noguez y dejó atrás a Pekoso y a Windsor George. Este último habría de ganar en 1975 y en 1976 bajo la guía de Alberto Zepeda y Miguel Bernal, respectivamente. Sus jinete llevaban en los dorsales los colores del caballistas Jorge Sarur Aburto. Superó a Black Cap y a Estrella de Oro en su primera victoria, en tanto que en la segunda, Djalma y Batinyén fueron sus principales víctimas.
French Pageant, con Aureliano Noguez, cerró con potencia en la curva final. Lo hizo untado a los palos y ganó sin problemas en 1977, sobre los asombrados Barullero y Teziutlán.

En 1978, Aureliano Noguez conquistó su cuarta y última victoria en el Handicap de Las Américas. Lo hizo a bordo de Asaltante, el cual se llevó de calle la gran carrera, con 15 largos de ventaja sobre Rionda y Barullero.
En 1979 y 1980, el morito Gran Zar logró sus dos victorias. La primera, con Jesús González, para victimar a Rionda y a Grillo. En la segunda fue montado por el chileno Santiago Benito Soto. Dejó atrás a Mendocino y a Orio.
Iceca Noble, con Gonzalo Ochoa arriba, ganó en 1982 a Fhater y a Begas Kid. Dejó el camino señalado para las dos grandes victorias de El Villano en 1983-84. En la primera de ellas, José Alférez fue su guía y superó ampliamente a Caparroso y a Quienanday.
Gustavo Mario Márquez, su jinete de planta, lo montó al año siguiente para conseguir así su segunda esplendorosa victoria, ahora sobrer Arch Of Bello y Borgia’s Pride.
Randar (Gabriel Escalona) y Galadriel hicieron el uno-dos en 1985 para Cuadra Santa Rita, y dejaron en tercero a Vikingo’s Star. La Santa Rita volvió a tremolar sus colores en el círculo de ganadores al año siguiente, ahora con Galadriel, el que derrotó a El Villano en un inmenso lodazal. Rubén Escalona montó al ganador. Mexican Noble alcanzó la tercera plaza.
Huizcazdá se llevó el clásico en 1986, con Concepción Barría como jinete. Venció apuradamente a Claramount, caballo que al poco tiempo iba a realizar una campaña excelente en óvalos de los Estados Unidos. Pijijiapan llegó en el tercer puesto.
Ambassador, un veterano castrado de Cuadra Vivian, dio la sorpresa en 1988, tripulado por José de Jesús Barajas. Superó en caldeado final a Trevor Ten y a Diablotain.
En 1989, Lobo, de Cuadra Carlufer, era el gran favorito, pero cayó vencido por Gorilero. A 20 por uno en los foquillos, este ejemplar superó a Lobo por una nariz apenas, pero diferencia suficiente para enviarlo a la segunda plaza. Sonsonete alcanzó el tercer puesto.
Con el venezolano Eduardo Casallas, Diablotain atacó a los punteros a la entrada de la curva final y tras rebasarlos, abrió largos a discreción. En la meta tuvo ventaja de doce tamaños sobre Sonsonete y Alemania.

Top Halo y Sonsonete cerraron por medis carretera en 1991 para capturar cerca dela meta al morito Dilic, de Cuadra Paca’s. La primera, conducida por Mauricio Sánchez, tuvo ventaja de una nariz sobre su adversario, con Dilic, en tercero, por supuesto, aunque muy agotado debido a que la pista estaba muy honda por dentro, en tanto que por las afueras, la base estaba firme y producían un desplazamiento rápido a los caballos en acción.
En 1992 y en 1993, Dilic, de Cuadra Paca’s, de Paco Parra, cobró justificada venganza, pues ganó en las dos ocasiones, montado en ambas, por Miguel Fuentes.
En la primera superó en caldeado final a Luna de Sonora, su compañera de inscripción, con el grandote King’s Pal en la tercera plaza, en tanto que en la segunda, sus víctimas principales fueron Impressive Land y El Maestro.
Macaso, preferido por las mayorías en 1994, se ahogó en la orilla, pues casi con la nariz en la meta, fue superado por las ofensivas finales de Alabastro y Algemesí, para cvaer a la tercera plaza.
Sin embargo, al año siguiente, último calendario de la administración anterior, Macaso volvió por sus fueros, y con José Alférez arriba, triunfó en forma holgada y al poco tiermpo fue enviado a los Estados Unidos. Ahí obtuvo varios triunfos y en la actualidad ha sido dedicado con éxito, a la reproducción.
Pistol Pete y Dr. Aluminiat llegaron en segundo y tercero, respectivamente, para cerrar así lo más relevante en la primera época activa del Hipódromo de Las Américas.

LA SANGRE RENOVADA
En la actualidad, el Handicap de las Américas sigue haciendo historia. El hipódromo permaneció cerrado de agosto de 1996 y hasta noviembre del 99. El primer triunfador de la nueva era fue Kremlin en la temporada 2000. Con Alejandro Medellín a los estribos, superó a sus opositores y dio la primera victoria a la Cuadra San Francisco, nombre de guerra del caballista Paco Musi.
La segunda victoria fue para Estruendo Star, con Rubén Escalona arriba. Zekor, potro tresañal, intentó la hazaña y estuvo a punto de lograrla, pero la novatez de Silvio Roda resultó evidente.

El jinete montó bien a Zekor, pero al parecer le faltó decisión al llegar a la última curva, para enviarlo al frente a un ritmo más rápido, pues salvo Kremlin y Estruendo Star, nadie se acercaba ya a los líderes, y el jinete prefirió esperar la ofensiva de sus adversarios y así lo hizo.
Esta oportunidad de irse en punta franca no volvió a repetirse y el jinete, al verse superado por Kremlin primero y por Estruendo Star más tarde, reaccionó con prontitud y metió a su potro nuevamente en la pelea, pero ya Estruendo Star aspiraba las mieles del triunfo y aunque el final redujo mucho la desventaja, perdió por un cuerpo, pero dejó intacta su imagen de caballo fino, valiente., capaz de realizar grandes hazañas. El jinete Silvio Roda, tras esa carrera ha mejorado mucho y en esta temporada es uno de los principales actores en su especialidad. El 2002 vio en Tequilero al ganador de la edición LVII de la máxima justa hípica en el Óvalo de Sotelo, siendo llevado por Ramiro Sánchez en una tarde lluviosa un primero de junio.

En el 2003, el Handicap de las Américas tuvo entre sus competidores al tremendo Dominciano, quien un año atrás había conquistado la Triple Corona tras 22 largos años en que ninguno había realizado tal hazaña. Dominciano fue el vencedor del Handicap de las Américas al ser tripulado magistralmente por su jinete de planta, el experimentado Rubén Escalona, quien junto a este magnífico ejemplar que ahora cuenta con 5 años de edad, han hecho un verdadero “dúo dinámico” en la pista del Hipódromo.

El 30 de mayo del 2004 se "vistió de gala" al ser la fecha en que Abraham Clasic, centelleante ejemplar tresañero propiedad de la Cuadra Vivian que montado por Silvio Amador Ruíz, venció a sus ocho oponentes para plasmar su nombre en las cotizadas páginas de la historia del Clásico de Clásicos.

Gabriel Lagunes conquista el sábado 28 de mayo de 2005, el Handicap de las Américas en su aniversario número 60 abordo de Casty, potranca mexicana que se convierte en la primera en lograr la hazaña en la nueva era del Óvalo de Sotelo. Casty, propiedad de la Cuadra Quebradita de Javier Vázquez no sólo "barrió" con sus adversarios, entre los cuales se encontraba Abraham Clasic, triunfador del clásico de clásicos en el 2004, sino que además impuso un nuevo récord de pista en su categoría tras recorrer la 1 1/4 milla en2.06.3.

Un ejemplar de 6 años, en su cuarta incursión en la carrera de carreras de nuestro hipódromo, Canoa, propiedad de la sociedad de la cuadra Fuga y la GL, bajo los cuidados de Fausto Gutiérrez, se llevó la edición del 2006. No fue una sorpresa mayúscula, y sí en cambio un premio a la formidable trayectoria de Canoa. Segunda victoria como jinete para Silvio Amador Ruiz.

En 2007 vino la sopresa más grande hasta ahora en la nueva era del hipódromo con el triunfo de Dobil Yack, caballo que se quedó 20 a 1 en los momios y que ofreció, junto con Arigato, una recta final inolvidable. La diferencia fue apenas de un cuello y la monta fue para el eventual campeón de la temporada, Enrique González. La cuadra Miriam y Sharon reclamó este triunfo.

Free Race confirmó su gran año al llevarse de manera espectacular la edición 2008 del Handicap de Las Américas. Jacobino entró primero a la recta final, pero ya muy presionado por Free Race, que venía montado por el joven Erik Cruz. A pasos de la meta, el sorprendente Ruller Chief se coló para el segundo lugar, dejando a Jacobino, el tresañero del grupo, con sed de revancha para el año siguiente. La cuadra JAI´S, de reciente formación, con el entrenador Francisco Jesús Loza, celebró en grande el triunfo.

Y Jacobino hubo de esperar un año, para tomar desquite, pero lo hizo con gran categoría al partir adelante, para no ceder jamás ese primer lugar. Free Race no pudo convertirse en doble ganador. El corredor de la Cuadra Vivian, ahora de 4 años, maduro y soberbio en actuaciones previas, paró el cronómetro en 2:02.2 para la milla y 3/16. Silvio Amador Ruiz conquistó su tercer handicap y se colocó entre los 4 máximos ganadores de todos los tiempos.

Para 2010 se vivió la noche del 29 de mayo una de las más memorables de la era reciente. La potranca Vivian Record se presentó como la gran favorita, con un momio de 1-5, que es como "imperdible". Sin embargo, la superestrella de la Cuadra Vivian se enfrascó en un duelo inútil al arrancar, y luego de hacer pasos intermedios demasiado rápidos, terminó por rendirse.
Entonces la historia la escribió El Biólogo, de la Cuadra Caminante. Este tresañero norteamericano hizo la gran competencia y soportó el ataque final de Dobil Yack y Massimo, para consagrarse como el noveno corredor de tres años que conquista la carrera más importante de México. La monta de El Biólogo la hizo Antonio Ambrocio, y su entrenador es el experimentado Efrén Loza.

En 2011 el Handicap se corrió el sábado 28 de mayo. Será recordado como la primera ocasión en la historia de la carrera que se produjo una descalificación por positivo en el antidoping. De hecho fueron los dos primeros lugares, ya que Honor Vivian, propiedad de la Cuadra Vivian abrió un boquete de 12 largos al vencedor de la edición 2010, El Biólogo, de la cuadra Caminante, solo para conocer sus respectivos propietarios que ambos estaban descalificados unos días después.

Fue así que la potranca Wendy, de crianza y propiedad de cuadra San Isidro, que ya había triunfado en una prueba de grado 1 en la campaña, y que ancló tercera en la pista, fue galardonada triunfadora. Primera hembra desde que Casty, otra hembra mexicana, lo consiguiera en 2005. La monta de la cerradora Wendy corrió a cargo de Sebastián Morales, que en el salto final puso la nariz adelante de Vistoso, a quien se le otorgó el segundo premio. En la genética de Wendy aparece sangre de otro inmortal de Las Américas, ni más ni menos que El Villano.

Puedes consultar la edición 2012 del Longines Handicap de Las Américas en el archivo anexo

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Longines_Handicap_de_Las_Americas_2012.pdf200.07 KB
Numeralia_y_Records_del_Longines_Handicap_de_Las_Americas.pdf179.61 KB